• María Gloria Flores Peñailillo

VERANITO DE SAN JUAN, MITOS Y REALIDADES LIGADAS A LA NOCHE DE SAN JUAN.

Actualizado: jun 30

MARÍA GLORIA FLORES PEÑAILILLO


Hoy amaneció un día soledado …volaron lo recuerdos y la imaginación al percibir inusitadamente la vitalidad del astro rey, tal sensación de plenitud me hizo caer en cuenta de que está comenzando el popular “veranito de San Juan”, así llamamos a este período en el que las temperaturas ascienden por encima de lo normal y que suele ocurrir alrededor del 24 de junio, día que se celebra el nacimiento de San Juan Bautista.


Esta tradición popular también está extendida a todo América del Sur y parte de América Central, donde se conoce como “veranillo” al fenómeno que ocurre cada mes de junio y dura entre 8 a 10 días, aproximadamente a partir del día 21 cuando, paradójicamente se supone que inicia el invierno. Desde la víspera de San Juan se puede decir que el “verano” invade parte de América del Sur y América Central.


Este extraño caso sucede con distinta intensidad cada año al sur del trópico de Capricornio, Brasil, Argentina, Paraguay, Chile y Uruguay, pero su peculiaridad radica en que ocurre justamente cuando se da comienzo a la estación invernal, cuando las temperaturas están bajas, ocasión en la que irrumpe abruptamente un frente de aire cálido desde el norte que eleva durante aproximadamente una semana las temperaturas que en algunos años han rondado incluso los 30°C en determinadas zonas del centro sur de nuestro país, tras esa semana de "veranito" invernal las temperaturas vuelven a caer bruscamente y… el invierno continúa.


Expertos como Claudia Villarroel de la Dirección Meteorológica de Chile señala que "No hay una respuesta científica al veranito de San Juan, la gente lo asocia a una fecha, sin embargo es algo que puede ocurrir en cualquier momento". Así mismo el subdirector del Centro del Clima y la Resiliencia (CR)2, René Garreaud, explica que éste “no está descrito como fenómeno metereológico en la literatura”, detallando que “en nuestro invierno no es infrecuente tener periodos de altas temperaturas dado que el centro del país está en “una región de transición”, en las que encontramos los sistemas frontales, causantes de las lluvias, pero también existen las “vaguadas costeras”, las que son muy recurrentes y que asegura “nos afectan más que los frentes”. Desde la meteorología se explica como “ región de transición" o "ajuste de estación” donde se produce un bloqueo parcial a los frentes fríos en ese momento, hecho que ayuda a que se acumule aire caliente sobre nuestras latitudes. Entonces, durante una semana esa masa de aire evita la entrada de otra proveniente del Sur. Cuando cede ese bloqueo, se espera que el invierno se manifieste nuevamente.

Fenómeno que la cultura popular por incalculables años ha denominado "veranito de San Juan", debido a la cercanía que tiene con esta festividad religiosa.


Lo cierto es que en la tradición popular el nombre de este acontecimiento engloba dos condiciones específicas: primero, el singular “veranillo o veranito”que da inicio al invierno, segundo el Santo Patrono, considerando la víspera, por las que se encuentran imbricadas antiguas tradiciones cristianas y anteriores a las mismas. La tradición cristiana celebra la noche de San Juan el 23 de junio en homenaje al nacimiento de San Juan Bautista, la que en sus orígenes fue una adaptación del culto pagano a las enseñanzas de la Biblia, basadas en la gran hoguera que Zacarías encendió tras el nacimiento de su hijo Juan. En la cultura celta, en esta fecha, los druidas celebraban la llegada del solsticio de verano encendiendo grandes hogueras, buscando la bendición de tierras, hombres y ganado. Los griegos encendían hogueras purificadoras en honor a Apolo el dios del sol y de la luz. Los romanos dedicaron a su diosa Minerva unas fiestas con el fuego como protagonista. En México, los guerreros aztecas realizaban rituales de culto al sol para que el fuego ayudara a la tierra y hombres a obtener buenas cosechas. Los bereberes del norte de Marruecos y Argelia encienden desde hace siglos, hogueras en las plazas de los pueblos y lugares que necesitan ser purificados. Para la tradición hindú el fuego purificador representa la vía de los ancestros y las cenizas de las hogueras se guardaban todo el año. Coincidiendo todas estas costumbres con lo que conocemos como solsticio de verano para el hemisferio norte respecto al ecuador terrestre.


Todos los años en estas fechas se celebran fiestas en muchos rincones de España en honor a San Juan, estando ligadas al día y al Santo numerosas creencias y ritos como reminiscencia de antiguos cultos.


Tras la cristianización de esta fiesta, la noche del 23 al 24 de Junio se convierte en una noche santa, sagrada y de purificación, sin abandonar por eso su aura mágica y pagana. Se festeja como la noche más corta y mágica del año.

El fuego es una de los tres símbolos en que se basan los rituales ancestrales de esta noche y que aún persisten. Es el elemento purificador que nos libra de la mala suerte y de todo lo que queremos dejar atrás.


El agua es el segundo símbolo de San Juan, se dice que esta noche todas las aguas tienen virtudes curativas, por eso en muchos lugares es costumbre bañarse en el mar o el rio.


Las hierbas es el tercer elemento, se cree que las plantas multiplican sus propiedades curativas esta noche.

Las fiestas de San Juan de Alicante son las más famosas de España siendo las oficiales de la ciudad y se conocen como las hogueras de San Juan.


La creencia en torno a San Juan es una herencia que se ha transformado en el tiempo y ha tomado características propias en cada localidad. En Perú, República Dominicana, Argentina y Venezuela, entre otros países, para la víspera de esta fecha abundan los bailes y los ritos destinados a purificarse aprovechando las virtudes de una noche mágica y bendita en el contexto del veranito del Santo Patrono.


En nuestra cultura popular, rodeada de misticismo, la noche de San Juan está asociada a una serie de tradiciones populares que las comunidades celebran en estrecho vínculo con el extraordinario y popular “veranito de San Juan”, siendo una expresión propia del sincretismo religioso de estas tierras, donde influye la herencia española y también la indígena. Tradiciones tan presentes que cada junio son muchos los que esperan con ansias celebrar dos grandes momentos del patrimonio inmaterial chileno: el veranito de San Juan y la noche del 23 al 24, el uno unido al otro por el mismo Santo.


Bajo la influencia de nuestra tradición cultural no hay quien alguna vez, en esta noche sobrenatural donde dialoga lo terrenal y lo celestial, no haya practicado alguno de los ritos que con expectación comúnmente hace la gente, así para la noche de San Juan, se juntan los ramos de ruda y romero, porque quedan benditos, y cuando hay tormenta, parte de esos ramos se echan al fuego para que ésta pase, cuenta Patricia Chavarría.

Es tradición que todavía muchos junten agua y dejen un lavatorio al sereno, a la intemperie, pues como es una noche mágica, el agua queda bendita, y al día siguiente la gente moja sus caras y guarda parte de ese líquido para el resto del año.

Oreste Plath, seudónimo del escritor y folclorólogo chileno César Octavio Müller Leiva, explica que durante el “veranito de San Juan”, a partir del 23 o 24 de junio, se goza de un período de siete días con sol y algo de calor, situación que siempre se agradece. También en su libro, Folclor Religioso Chileno, menciona el tradicional estofado de San Juan que varía según la región de Chile, delicia que muchos de nosotros hemos degustado y recordamos haber disfrutado en esta fiesta. También hace alusión a la preparación y las creencias en torno a la higuera: si alguien se ubica debajo de este árbol justo a la medianoche, con una guitarra, aprenderá algunas posturas. Esa misma noche, añade, es cuando florece la higuera.


Y una creencia es siempre creencia. "Que veranito de San Juan va a haber, va a haber", aclara Chavarría. La gente lo espera. "Y alguien dice, por ejemplo: 'hay que ir a arreglar el cerco” y otro sugiere que ya, pero que hay que esperar al veranito de San Juan. Así el folclor popular, por vía de la tradición oral campesina, comenzó a listar una serie de costumbres y rituales que, de realizarlos durante el veranito de San Juan o en la noche del santo patrono , prometen éxito, amor y augurios sobre el futuro tales como: La flor de la higuera, El futuro en tres papas, El nombre de tu futura pareja.

En nuestro ambiente citadino, con profunda raigambre campesina, también se viven en estas fechas reminiscencias de un período mágico entre el cielo y la tierra, "Han cambiado muchas cosas en el campo, pero la religiosidad sigue muy presente", aclara la directora del Archivo de Cultura Tradicional de Concepción, Patricia Chavarría, cuyas investigaciones allá por los años 1964, se iniciaron en Penco desde donde, a través de su trabajo en terreno, comenzó a recopilar las vivencias y el trabajo de cantoras populares chilenas, fieles guardianas de esta tradición oral considerada fundamental para que las tradiciones ancestrales que troquelan nuestro devenir histórico no queden en el olvido. Patricia no sólo conoció de melodías y cánticos sino que de costumbres, oficios y ritos de la vida campesina, logrando recoger la esencia popular, la que es parte del Archivo de Literatura Oral y Tradiciones Populares de la Biblioteca Nacional.

Durante estas fechas, en la comprensión de que “creencias son creencias”… todos, de una u otra manera, esperamos que: en junio no llueva durante algunos días, florezca la higuera a la media noche, poder comer estofado y bañarnos en agua bendita.

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